Aprende a decir "no" sin culpa: Estrategias para enfrentar los berrinches de tus hijos
- Dra. Karenys M. Ramos-Padilla, PsyD.
- Mar 16, 2023
- 5 min read

Introducción
Gritos, llanto, pataletas, golpear objetos y tirarse al suelo. Los berrinches son una reacción común y normal en niños pequeños cuando se sienten frustrados, cansados, hambrientos o simplemente necesitan la atención de sus padres. A menudo, estos comportamientos son desencadenados por situaciones cotidianas como negarles algo que desean o interrumpir su juego. Los berrinches pueden ser desafiantes y estresantes para los padres y cuidadores, especialmente cuando se producen en lugares públicos. Sin embargo, es importante recordar que los berrinches son una parte normal del desarrollo infantil y que, con el enfoque adecuado, como padres y cuidadores pueden ayudar a los niños a aprender a manejar sus emociones y comportamientos de manera más efectiva.
En este blog, voy a compartir algunas estrategias y recomendaciones basadas en la evidencia para hacer frente a los berrinches y poner límites efectivamente.
¿Por qué ocurren los berrinches?
Antes de abordar en cómo manejar los berrinches, es importante entender por qué ocurren en primer lugar. Usualmente, los berrinches suelen ocurrir cuando los niños experimentan emociones fuertes que no pueden expresar de otra manera. Recuerda que los niños pequeños aún no tienen las habilidades lingüísticas y emocionales para expresar sus sentimientos y necesidades de manera efectiva, por lo que recurren a comportamientos extremos a los que ciertamente algunos adultos le temen.
A medida que los niños aprenden nuevas habilidades y enfrentan nuevos desafíos, es normal que se sientan frustrados y necesiten ayuda para superarlos. Los berrinches pueden ser una forma de pedir ayuda o atención en estos casos. Al presente, los expertos han podido validar las siguientes causas y sus razones:
Frustración: los niños pueden sentirse frustrados cuando no pueden tener lo que quieren o cuando no pueden realizar una tarea que consideran importante.
Cansancio: los niños que están cansados o que no han dormido lo suficiente pueden tener dificultades para controlar sus emociones, lo que puede resultar en un berrinche.
Hambre: los niños que tienen hambre pueden sentirse irritables y frustrados, lo que puede llevar a un berrinche.
Aburrimiento: los niños que se sienten aburridos pueden tener dificultades para encontrar algo que les interese, lo que puede resultar en un comportamiento inquieto y posiblemente en un berrinche.
Cambios en la rutina: los cambios en la rutina diaria, como las vacaciones o el regreso a la escuela, pueden ser estresantes para los niños y pueden desencadenar berrinches.
Necesidad de atención: los niños pueden hacer berrinches como una forma de obtener atención de los padres o cuidadores.
¿Cómo manejar los berrinches?
Mantén la calma: Cuando tu niño esté teniendo un berrinche, es fácil que te sientas abrumado o frustrado. Sin embargo, es importante mantener la calma y tratar de entender la perspectiva del niño. Los niños pueden sentirse abrumados por sus emociones y necesitan que los adultos les brinden apoyo y seguridad.
Valida los sentimientos del niño: Es importante validar los sentimientos del niño y hacerle saber que entiendes lo que está sintiendo. Por ejemplo, puedes decirle: "Entiendo que estás muy frustrado en este momento" o "Sé que esto es difícil para ti". Validar los sentimientos del niño ayuda a que se sienta escuchado y entendido.
Usa un tono de voz tranquilo y firme: Es importante hablar con el niño en un tono de voz tranquilo y firme para ayudarlo a sentirse seguro y protegido. Un tono de voz agitado o enojado sólo puede empeorar el berrinche.
Dale al niño opciones limitadas: Los niños pequeños pueden sentirse abrumados por demasiadas opciones, lo que puede provocar un berrinche. En lugar de darle al niño muchas alternativas, dale dos o tres opciones limitadas para elegir. Por ejemplo, en lugar de preguntarle "¿Qué quieres comer para la cena?", puedes preguntarle "¿Quieres pasta o pollo para la cena?"
Usa distractores: Los distractores pueden ayudar a distraer al niño de su berrinche. Algunos ejemplos pueden incluir: cantar una canción, contar una historia o mostrarle algo interesante. Sin embargo, es importante recordar que los distractores no son una solución a largo plazo y que es necesario abordar la causa subyacente del berrinche.
Establece límites claros: Es importante establecer límites claros y consistentes con los niños para ayudarles a entender qué comportamientos son aceptables y cuáles no lo son. Los límites deben ser realistas y apropiados para la edad del niño. Por ejemplo, puedes decirle: "No está bien golpear a otras personas" o "No puedes tirar cosas cuando te sientes enojado".
Usa refuerzos positivos: Los refuerzos positivos, como el elogio o una recompensa, pueden ayudar a motivar a los niños a comportarse de manera adecuada. Es importante elogiar al niño cuando se comporta bien y reconocer sus logros y esfuerzos.
Practica la empatía: La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona y entender sus sentimientos. Es importante practicar la empatía con los niños, especialmente cuando están teniendo un berrinche. Trata de entender la perspectiva del niño y muéstrale que te preocupas por sus sentimientos y necesidades.
Enseña habilidades de manejo emocional: Los niños necesitan aprender habilidades de manejo emocional para poder lidiar con sus emociones de manera efectiva. Algunas habilidades importantes incluyen: la identificación de emociones, la comunicación efectiva y la resolución de problemas.
Busca ayuda profesional: Si los berrinches de tu hijo son frecuentes o graves, puede ser útil buscar ayuda profesional de un especialista en psicología infantil. Un profesional puede ayudar a identificar la causa latente del comportamiento y proporcionar estrategias efectivas para manejarlo.
Conclusión
Finalmente, no seas tan duro(a) contigo mismo(a), los berrinches son una parte normal del desarrollo infantil y pueden ser desafiantes para cualquier adulto. Sin embargo, es importante recordar que hay estrategias efectivas para manejar estos comportamientos, como las que he compartido. Establecer límites claros y consistentes, enseñar habilidades de manejo emocional a los niños, y prevenir las situaciones que pueden desencadenar un berrinche, pueden ayudar a prevenirlos. Además, es importante que como padres y cuidadores manejen sus propias emociones de manera efectiva, ya que los niños a menudo aprenden de su comportamiento. Al trabajar en conjunto para implementar estas estrategias, puedes ayudar a tus hijos a aprender a controlar sus emociones y comportamientos, lo que puede mejorar la relación entre padres e hijos y llevar a una vida familiar más feliz y saludable.
Nota:
No se brinda terapia, ni asesoramiento en un rol clínico, y se siguen las regulaciones legales y éticas apropiadas para respetar las normas de la profesión, garantizando así la seguridad del lector. Los recursos de apoyo aquí provistos se realizan con fines estrictamente educativos, de orientación y no con fines diagnósticos, psicoterapéuticos o de consejería. Se utilizan los datos recientes más pertinentes ejerciendo el nivel más alto de juicio y discernimiento profesional. Por lo tanto, no sustituyen una sesión terapéutica, evaluación, diagnóstico o tratamiento profesional.
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