Cómo ayudar a sus hijos a superar la ansiedad por separación
- Dra. Karenys M. Ramos-Padilla, PsyD.
- Feb 1, 2023
- 4 min read

Recuerdo que en mis primeros días en el kinder, lloraba cuando me dejaban en el salón. Mi mamá y mi abuelita se quedaban al pendiente por horas e incluso algunos días iban a llevarme almuerzo mientras me adaptaba. Fue hasta que hice amiguitos(as) y nos encontrabamos en las mañanas a jugar cuando me fui desprendiendo un poco más; según me contaron. Es muy normal que como padres, se preocupen cuando su hijo(a) se niega a separarse o llora cuando va a la escuelita o al centro de cuidos. La ansiedad por separación en niños de 3 a 5 años es muy común y puede manifestarse en diferentes formas.
Hay varios factores que pueden contribuir a la ansiedad por separación en niños, incluyendo: el temperamento, antecedentes de separaciones previas, experiencias de estrés o trauma, y cambios en el entorno familiar o escolar (Muris, Meesters, & Huijding, 2015). Recuerdo incluso que tenía una compañerita de salón a la que le gustaba pellizcar, morder y halar el cabello; le tenía miedo y eso hacía que evitara áreas comunes y de juegos. Entonces, no todo repercute en el hogar y debe examinarse cada área antes de llegar a conclusiones. Sin embargo, los niños tienen un instinto que les permite identificar "el palo que trepan" y conocen qué padre o cuidador es más sensible con él/ella, por lo que no reaccionan igual con cada uno.
Un estudio reciente publicado en el Journal of Child Psychology and Psychiatry (Spence, 2019) encontró que los niños que experimentaron ansiedad por separación tenían niveles más altos de ansiedad y síntomas depresivos que los niños que no experimentaron ansiedad por separación.
Como padres y cuidadores, ustedes pueden ayudar a sus hijos(as) a superar la ansiedad por separación proporcionando: apoyo emocional y consuelo, estableciendo una rutina para el momento de separación y de encuentro, y proporcionando un objeto de consuelo (Muris et al., 2015). Adentrémonos en cada uno de ellos:
Preparar a tu hijo(a) antes de tiempo: Antes de que comience la escuela o el cuido, es importante hablar con tu hijo(a) sobre lo que pueden esperar. Puede ser útil mostrarles fotos o vídeos de la escuela/el cuido y describir las actividades que harán durante el día. Esto ayudará a familiarizar a tu hijo con su nuevo entorno y reducirá la ansiedad. También pueden leer libros juntos sobre ir a la escuela infantil para ayudar a normalizar la experiencia.
Un libro que recomiendo: "Ramón no quiere ir a la escuela"; puedes encontrar el vídeo de lectura en "YouTube" o adquirirlo por medio de "Amazon".
Establecer una rutina: Establecer una rutina para la mañana y por la noche puede ayudar a tu hijo(a) a sentir un sentido de seguridad y estabilidad. Por ejemplo, podría ser útil leer un libro juntos antes de dormir y hacer una actividad divertida juntos después de la escuela. Mantener una rutina regular puede ayudar a reducir la ansiedad y mejorar la calidad del sueño.
Proporcionar un objeto de consuelo: Permitir que tu hijo(a) lleve un objeto de consuelo como una mantita o un muñeco puede ayudar a reducir la ansiedad. Esto les recordará a su hogar y a sus seres queridos mientras están en la escuelita o el cuido. Si tu hijo(a) es más grandecito(a) o sabe leer, puede ser útil escribirle una notita de amor o hacerle un dibujo en el objeto de consuelo para hacer que sea aún más significativo.
Asegúrate de que tu hijo(a) tenga una buena noche de sueño: Asegurarse de que esté descansado(a) puede ayudar a mejorar su estado de ánimo y reducir la ansiedad. Asegúrate de que tu hijo(a) esté durmiendo lo suficiente y establecer una rutina de sueño regular para ayudar a mejorar su calidad de sueño. Recuerda que el sueño y las siestas son necesarias ya que necesitan entre 10 a 13 horas según los expertos, pues el descanso interfiere en áreas como el crecimiento y la regulación de las emociones. Por más que tu hijo(a) quiera o pueda amanecerse en las noches junto a ti, no es recomendado y el tener un horario que no pase de las 10:00pm será de beneficio.
Estar involucrado: Mantenerse en contacto con la escuelita/el cuido y los maestros puede ayudar a su hijo a tener un sentido de conexión y apoyo. Pregúntales cómo está tu hijo(a) en la escuelita/ el cuido y, ofréceles apoyo y consejos para mejorar su experiencia.
Ser paciente: Adaptarse a la escuela o el cuido puede llevar tiempo, por lo que es importante que seas paciente y comprensivo(a) con tu hijo(a). Asegúrate de escuchar sus preocupaciones y responder de manera empática. Asegúrate de recordar que esta es una nueva experiencia para ellos y que pueden tardar en acostumbrarse a estar lejos de sus padres y rodearse de nuevos compañeros y adultos responsables.



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